La Fiscalía ha rebajado la petición inicial de una condena por el delito de rebelión al de sedición para la cúpula de los Mossos d'Esquadra por el papel del cuerpo durante los días álgidos del proceso independentista y en concreto durante la celebración de la consulta del 1-O. Además, abre la puerta a que el Tribunal Supremo sólo sentencie por el delito de desobediencia si considera que no corresponde el delito de sedición, lo cual representaría la no entrada a prisión. Por su parte, la defensa pide la libre absolución.

Este lunes 8 de junio se ha retomado en el Tribunal Supremo el juicio contra el mayor Josep Lluís Trapero y los otros miembros de su cúpula de los Mossos, Pere Soler, César Puig y Teresa Laplana, que se suspendió debido al estado de alarma el pasado marzo.

En sus conclusiones finales, el teniente fiscal Miguel Ángel Carballo ha modificado las iniciales, rebajando el delito de rebelión al de sedición. Mientras que al inicio del juicio, el pasado enero, pedía once años, ahora ha solicitado una pena de diez años, pero a la vez ofrece al tribunal una alternativa: sólo sentenciar por desobediencia.

Esto significa que lo más probable es que tanto Trapero como Soler, Puig y Laplana acaben siendo sentenciados por desobediencia, lo cual representaría que no tendrían que ingresar en prisión y tendrían que cumplir un año y ocho meses de inhabilitación para los tres primeros y un año para la inspectora Laplana. Este cambio de valoración de la Fiscalía podría estar motivado porque varias fuentes judiciales estiman que el tribunal estaría decantado por sentenciar por el delito de desobediencia.

Para la Fiscalía, los Mossos fueron colaboradores tanto en la organización del referéndum del 1 de octubre de 2017, como en las protestas del 20 de septiembre del mismo año, según ha mantenido el fiscal Carballo.

El principal testigo de la acusación fue el coronel de la Guardia Civil, Diego Pérez de los Cobos, el cual fue el coordinador policial para impedir la consulta independentista. Las defensas, por su parte, defienden la inocencia de los cuatro acusados. El mismo Trapero, durante su declaración en el juicio, explicó que la cúpula de los Mossos d'Esquadra nunca estuvo de acuerdo con la deriva del Gobierno de la Generalitat bajo la presidencia de Carles Puigdemont. Incluso, el mismo Trapero aseguró que había diseñado un plan para detener  a todo el gobierno catalán si un tribunal así lo decidía.