El mayor de los Mossos d'Esquadra Josep Lluís Trapero no será juzgado en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, sino en la Audiencia Nacional, que se ha declarado, por unanimidad, competente sobre este caso, como se preveía, y ha rechazado alegaciones formuladas por las defensas de los también encausados Cèsar Puig, exsecretario general de Interior, y Pere Soler, exdirector general de los Mossos. En cambio, las defensas de Trapero y de la intendente Teresa Laplana, a quien se juzgará por sedición, no habían dudado de la competencia de la Audiencia Nacional.

La Fiscalía pide para Trapero 11 años de cárcel por un delito de rebelión relacionado con la actuación de los Mossos durante la concentración independentista ante la Consejería de Economía del 20 de septiembre del 2017 y el 1-O. La Audiencia Nacional entiende que el delito de rebelión es competencia suya porque no se limita a los casos en que los presuntos autores son bandas armadas o terroristas.