Los diputados de ERC Josep Maria Jové y Lluís Salvadó se han acogido a su derecho a no declarado durante su comparecencia de este miércoles en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

Ambos antiguos altos cargos del departamento de la Vicepresidencia y de Economía y Hacienda que encabezaba Oriol Junqueras fueron citados después de haber sido procesados por la organización del 1-O y el despliegue de la Hacienda catalana.

El TSJC atribuye a Jové y Salvadó la presunta comisión de delitos de desobediencia, malversación, prevaricación y revelación de secretos.

El vicepresidente de la Generalitat y dirigente de ERC, Pere Aragonés, ha declarado ante las puertas del TSJC que la causa contra Jové y Salvadó corresponde una segunda oleada de represión que enmarca en "una causa general" contra el independentismo. Según él, se quiere hacer pagar penalmente y económicamente a los dos diputados las "las ilusiones y esperanzas de un país".

Aragonés, por otro lado, ha asegurado que Jové se mantendrá como representante del gobierno catalán en la mesa de diálogo con el gobierno de España, donde "representa la represión", según ha indicado.