El Tribunal Supremo considera "manifiestamente acreditado" el "papel relevante" de Carme Forcadell, presidenta del Parlamento de Cataluña entre 2015 y 2017, en "la elaboración de un cuadro normativo, con aparente valor constitucional, llamado a dar cobertura a un referéndum suspendido por el Tribunal Constitucional y a una movilización ciudadana" que, para los magistrados, se dirigió "a fer visible la pérdida de capacidad jurisdiccional de los órganos judiciales radicados en Cataluña".

La sentencia que condena a los dirigentes del proceso encausados, conocida este lunes, señala que aquello que "justifica la condena" de Forcadell es ese papel, que etiqueta también de "decisivo", para crear unas normas de las que destaca su "insuficiencia jurídica", pero remarca que sirvieron "de ilusoria referencia para una ciudadanía que iba a ser movilizada como instrumento de presión al gobierno del Estado".

El Supremo señala que la ciudadanía "actuaba en la confianza de que cuando depositaba su voto estaba siendo parte, no de una estrategia de simulación política frente al poder central, sino de la inmediata creación de un Estado soberano".

Forcadell, considerada por la sala segunda del Tribunal Supremo culpable de un delito de sedición, ha sido condenada a 11 años y medio de cárcel.