El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha rechazado el cierre provisional de las delegaciones exteriores, las conocidas como "embajadas", de la Generalitat de Cataluña en Alemania, Reino Unido e Irlanda y Suiza, como había pedido el Ministerio de Asuntos Exteriores, hasta que decide si las tiene que cerrar o dejarlas funcionar.

La sección quinta de la sala contenciosa del TSJC, en el auto en el cual desestima la petición del ministerio que dirige Josep Borrell, concreta que esta petición no fue planteada en la fase procesal que correspondía, y por lo tanto la define como "extemporánea".

Por su parte, El consejero catalán de Exteriores, Alfred Boch, en la rueda de prensa en la que ha informado del tema ha defendido en un principio que el TSJC había tomado esta decisión por el buen trabajo judicial del gobierno catalán, pero cuando le han apuntado el argumento del acto judicial ha acabado admitiendo que no se ha hecho un cierre provisional de las delegaciones por un defecto de forma, a pesar de que ha insistido que el gobierno español quiere "destruir" el trabajo exterior del gobierno catalán.