El Tribunal Superior de Justicia investigará si el consejero de Interior Miquel Buch contrató un escolta para Carles Puigdemont en Bélgica haciendo ver que era un asesor para el Departamento de Interior.

La sala ha admitido a trámite la querella que la Fiscalía presentó por prevaricación y malversación contra el consejero y un sargento de los Mossos d'Esquadra.

La magistrada del TSJC Mercedes Armas los investigará por si han cometido los delitos de prevaricación administrativa y malversación de caudales públicos, como sostiene la Fiscalía en la querella, presentada el marzo a raíz de una denuncia de Ciutadans.

Después, Armas, la misma juez que ordenó impedir la celebración del referéndum del 1-O, tendrá que decidir si archiva el caso o lo envía a juicio.

Según la querella, el sargento de los Mossos fue a casa de Puigdemont el 28 y 29 de octubre del 2017 y lo ayudó a eludir la acción de la justicia y lo escoltó con dos funcionarios más hasta Francia, donde pudo coger un avión hasta Bélgica.

La Fiscalía considera, además, que des del 30 de octubre del 2017 hasta julio del 2018 este sargento de los Mossos hizo tareas de custodia y seguridad para Puigdemont.

A raíz de la noticia, Carles Puigdemont malpiensa del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña por haberla aceptado a trámite el mismo día que han suspendido la euroorden contra él. Para el expresidente catalán, no es una simple coincidencia.