La prohibición de las corrides de toros decidida por el Parlamento de Cataluña en 2010 (y en vigor desde 2012) ha sido tumbada por el Tribunal Constitucional, aunque no por unanimidad, como pretendía su presidente, Francisco Pérez de los Cobos.

Por ocho votos a favor y tres en contra, eso sí, se ha impulsado la ponencia de la magistrada Encarna Roca, partidaria de los planteamientos del PP, que interpuso un recurso de inconstitucional hace seis años contra la modificación de la Ley de Protección de Animales que prohibía las corrides.

Según el Constitucional, Cataluña invadió competencias del Estado: puede regular los festejos taurinos, pero no puede prohibirlos. La tauromaquia fue declarada patrimonio cultural español por el Gobierno del PP, por lo que se considera que la prohibición catalana pisaba competencias del Estado central.

La portavoz del Gobierno de la Generalitat, Neus Munté, manifestó que el ejecutivo catalán intentará dejar sin efectos prácticos una sentencia como esta.