El PSC ha suspendido de militancia al exalcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros, y la regidora del municipio, Begoña Floria, de manera temporal cumpliendo lo que establece los estatutos y código ético del partido, según avanza el Diari de Tarragona.

La suspensión será, de entrada, hasta que acabe el juicio por el caso Inipro, en el cual se investiga el presunto desvío de fondos de los servicios sociales del ayuntamiento de Tarragona a favor del partido socialista. Se da la circunstancia que los dos políticos, actualmente regidores en la oposición, ya habían presentado la baja voluntaria cuando se conoció que el caso Inipro iba a juicio.

El código ético del PSC contempla que "se suspenderá cautelarmente de manera automática a aquellos afiliados sometidos a un proceso penal respecto a los que se haya dictado acto de apertura de juicio oral por delito relacionado con la corrupción o delitos dolosos graves". El mismo código ético concreta que si finalmente se dicta condena firme por alguno de estos delitos, el militante será expulsado del partido definitivamente.

En este contexto, el alcalde de Tarragona, el republicano Pau Ricomà, ha asegurado en declaraciones en Tarragona Ràdio que le "cuesta mucho entender" que Ballesteros y Floria continúen ejerciendo de regidores en el ayuntamiento después de que la Audiencia de Tarragona haya confirmado que se tendrán que sentar en el banquillo de los acusados por el caso Inipro.

Ricoma ha añadido que no se imagina continuando en el cargo si se encontrara en una situación como la de los regidores socialistas. Para el alcalde de ERC, "la decisión es de ellos y de su partido, pero yo no me veo, ni veo a nadie de mi partido en una situación de este tipo". El actual alcalde ha afirmado que el hecho que un exalcalde sea juzgado perjudica la imagen de la ciudad de Tarragona.