El juicio contra los Mossos y la excúpula de Interior ha quedado visto para sentencia. Las defensas han presentado sus informes finales después del cambio de acusación de la Fiscalía y la presidenta del tribunal, Concepción Espejel, ha cerrado la vista oral con un "concluido para sentencia", y ha agradecido la colaboración a las partes. Tres años después de octubre de 2017, ya sólo queda esperar el veredicto de los tres magistrados.

La Fiscalía, incómoda durante el juicio por una acusación, la de rebelión, difícil de justificar, no la ha acreditado durante la fase testifical. A última hora ha cambiado la calificación y ha propuesto una condena por sedición y, como alternativa, para evitar una sentencia absolutòria, una condena por desobediencia, que no implica prisión.

En la presentación de los informes finales, la abogada de Josep Lluís Trapero, Olga Tubau, sin poder contener las lágrimas, ha pedido que no se cargue sobre el mayor de los Mossos el "fracaso político" del 1-O y la "impotencia" del Estado.

La abogada ha pedido la absolución de sus clientes y ha citado una frase del exministro de Justicia Alonso Martínez que decía que "un ciudadano de un pueblo libre no tiene que expiar las faltas que no son suyas, ni ser víctima de la impotencia o el egoísmo de un estado. Y esto es una cosa que pueden evitar los tribunales".

La abogada de Trapero ha desacreditado el relato de Diego Pérez de Cobos, destacando la animadversión del teniente coronel al mayor del Mosso y ha insistido en su "fracaso" como coordinador del 1 de octubre.