Albert Batlle, director de los Mossos d'Esquadra de 2014 a 2017, ha declarado como testigo en la Audiencia Nacional que el mayor y máximo responsable de la policía catalana en 2017, Josep Lluís Trapero, no tenía vínculos con el independentismo.

Batlle, que dejó su responsabilidad política sobre los Mossos el verano anterior al 1-O, ha asegurado que quien conoce a Trapero "sabía que tenía que abstenerse de hacerle cualquier sugerencia sobre el procés", y ha añadido que el mayor, acusado de sedición en este juicio, ni recibió sugerencias "ni las habría atendido".

Batlle, asimismo, ha avalado la profesionalidad de Trapero como policía y ha indicado que su nombramiento como máximo responsable policial no fue bien visto por los dirigentes independentistas. "Se llegó a hablar de que su designación había sido una puñalada trapera", ha indicado.