Antonio Baños y Eulàlia Reguant, los exdiputados de la CUP que durante el juicio del 1-O se negaron a responder las preguntas de la acusación popular porque la ejercía el partido ultraderechista Vox, han sido citados a declarar por la presunta comisión de un delito de desobediencia.

Ambos tienen que comparecer como imputados el próximo 25 de febrero en el Juzgado de Instrucción número 10 de Madrid. Por haberse negado a responder como testigos al abogado de Vox, alegando motivos de conciencia contra la ideología de este partido, el presidente de la sala que juzgaba a los dirigentes del proceso, Manuel Marchena, les impuso multas de 2.500 euros a cada uno. Aquellos importes se pagaron con donativos de independentistas recogidos por la llamada caja de solidaridad.

Está previsto que Baños, Reguant y la portavoz del secretariado cupaire, Maria Rovira, ofrezcan una rueda de prensa este viernes por la mañana.