El Departamento de Salud ha suspendido la actividad en las instalaciones de la empresa de fruta Arfon Fruits, ubicada en Aitona (Baix Segre), tras haber constatado que 19 personas que habían dado positivo por covid-19 continuaban trabajando a pesar de conocer el resultado del test. La consejería dirigida por Alba Vergés señala en un comunicado que, después de una primera visita a la empresa, el Servicio de Vigilancia Epidemiológica de Lleida y el Alt Pirineu (que vela para romper las cadenas de transmisión del virus) acordó realizar pruebas PCR a los trabajadores de la compañía. En este sentido, el pasado 23 de julio un equipo del Servicio de Emergencias Médicas se desplazó hasta las instalaciones de la empresa hortofrutícola para efectuar las pruebas a sus 190 empleados.

Salud asegura que, a pesar de haber notificado previamente la realización de los tests a la empresa, los administradores se opusieron a que se efectuaran. Finalmente la dirección de la empresa permitió que los empleados que lo desearan se hicieran la prueba. En total, se la hicieron 90, de los cuales un 42% resultaron positivos, motivo por el que se tramitaron sus bajas laborales.

El 29 de julio, Salud envió un nuevo requerimiento a la compañía de fruta para completar el cribaje del resto de trabajadores. Aun así, al dia siguiente, y ante la sospecha de que alguna persona que había dado positivo estuviera trabajando, Salud, junto con el Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, practicó una inspección en la empresa. Durante el control, se confirmó que 19 personas que habían dado positivo continuaban trabajando. Ante "la gravedad" de los hechos y por la "falta de colaboración de la empresa", Salud emitió una resolución suspendiendo la actividad de Arfon Fruits. Su propietario, Juda Arís, no ha querido dar su versión de los hechos pese a las reiteradas peticiones que le han planteado los medios de comunicación.

La plataforma Fruita amb Justícia Social, defensora de los derechos sociales y laborales de las persones temporeras y migradas, ha celebrado en un comunicado que se hayan clausurado las instalaciones de Arfon Fruits, a pesar de que lamentan que "sea tarde para muchas trabajadoras que ya están sufriendo los delitos contra la salud de los empresarios". Este colectivo reclama que todos los trabajadores con positivo pasen a cobrar la baja laboral, que los que ahora se quedarán sin trabajo cobren un ERTE, y que todos ellos sean indemnizados por "ser víctimas de la actuación delictiva de la empresa".

Fruita amb Justícia Social subraya que este incidente "no es un caso aislado" e indica que desde el mes de mayo varios trabajadores se han dirigido a la plataforma "angustiados y preocupados" por la carencia de EPI en el puesto de trabajo, por despidos en caso de enfermedad, por presiones para ir a trabajar a pesar de encontrarse enfermos o por falta de tiempo de descanso. Además, este colectivo exige a la consejera de Agricultura, Teresa Jordà, que "asuma de una vez por todas sus responsabilidades y que reconozca a las personas trabajadoras de la fruta como sector agrario", y que "se ponga al lado de quienes sufren brutales vulneraciones de sus derechos." Asimismo, desean la retirada de todas las ayudas públicas a las compañías que no cumplen con sus obligaciones hacia los trabajadores, y reclaman a la patronal que acabe con las malas praxis del sector y los actos delictivos contra la salud, así como que vele por la dignidad de las personas.