El crecimiento de los contagios de Covid-19 está desacelerando tanto en el área metropolitana de Barcelona como en Lleida. El Grupo de Biología Computacional y Sistemas Complejos (BIOCOM-SC) de la Universidad Politècnica de Catalunya (UPC) ha asegurado este miércoles que "gracias a las medidas", el crecimiento de la Covid-19 ha empezado a caer en Barcelona.

Este grupo de investigación estima que el número medio de veces que cada infectado contagia a otra persona ha bajado de 2 a 1,5 en Barcelona y en el área metropolitana sur. El 1 marca el umbral por debajo del cual hay que descender para controlar la epidemia en términos de transmisión, por lo que el BIOCOM-SC alerta de que, aunque es "muy claro" que hay desaceleración, "hay que seguir atentos".

Una de las investigadoras del grupo, Clara Prats, ha remarcado que los casos aumentan ahora a un ritmo menor y que hay que bajar el valor de la transmisión del 1, pero "este frenazo es el primer paso imprescindible".

En cuanto a Lleida, según un análisis del propio BIOCOM-SC, el número reproductivo ya se ha situado por debajo de 1.

Más de 900 trabajadores
La consejera de Salud, Alba Vergés, ha anunciado este jueves que más de 900 personas trabajan en Cataluña para identificar a las persones que son casos positivos y a sus contactos. De estas, según ha añadido, 568 están contratadas por equipos de atención primaria, 240 son profesionales de los Servicios de Vigilancia Epidemiológica de Cataluña y 120 se encargan de llamar a positivos o sospechosos de serlo y realizan el seguimiento de los contactos.

Vergés ha indicado que son cifras "escalables": que se podrán adaptar a las circunstancias de la pandemia. Antoni Trilla, jefe de Epidemiología del Hospital Clínico de Barcelona, había afirmado recientemente que, con 7.500.000 millones de habitantes, Cataluña necesita más de 2.000 rastreadores dedicados a la Covid-19, pero sólo tiene 200.