La alcaldesa de Vic y diputada de JxCat, Anna Erra, ha defendido el uso de la lengua catalana con una intervención parlamentaria que ha generado críticas por parte de la oposición, que la ha considerado un exponente de xenofobia.

Algunas voces se han levantado cuando Erra se ha referido a los "catalanes autóctonos" y también cuando ha abogado por "poner fin a la costumbre presente en determinadas zonas del país de hablar en castellano con cualquier persona que por su aspecto físico o por su nombre no parece catalana". Antes, se había referido a este interlocutor diciendo que "les parece que es extranjero o, simplemente, no habla en catalán".

Para Erra, el catalán es la lengua que "nos une, nos hermana y nos iguala", y "un gran defecto" de muchos catalanohablantes es el de cambiar de lengua. "Piensan que dirigirse a alguien en castellano es un acto de respeto, y no es así", ha manifestado.

Posteriormente, ha matizado la asunción sobre el físico cuando ha dicho, sobre la campaña de la Generalitat No em canviïs la llengua (No me cambies la lengua), que quiere "concienciar a los catalanohablantes para que no cambien la lengua cuando creen, por el acento o por los rasgis físicos, que su interlocutor no es nacido en Cataluña".

Reacciones de la oposición
El diputado socialista Òscar Ordeig ha respondido en el hemiciclo alertando de "la peligrosidad de valorar a las personas por su imagen y su aspecto. Todos somos catalanes y tenemos que ser reconocidos como tal".

Pol Gibert, también del PSC, ha asociado las manifestaciones de Erra con el racismo porque ha hablado de catalanes "autóctonos" y de diferencias físicas entre catalanes y extranjeros.

La intervención de Erra también ha causado el rechazo del líder del PP catalán, Alejandro Fernández, sentado detrás de la alcaldesa de Vic y visiblemente en desacuerdo con ella. Jorge Soler, de Cs, ha tildado de "supremacista" y "racista" el comentario de la posconvergente. "Todos somos igual de catalanes", ha afirmado la líder de Cs, Lorena Roldán.

La pregunta de Erra iba dirigida a la consejera Mariàngela Villalonga, que ha usado en alguna ocasión la expresión "raza catalana".