El director de TV3, Vicent Sanchis, mintió en la sesión de control de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) del Parlamento de Cataluña, celebrada el pasado viernes 22 de mayo, en cuanto a su intervención en el proceso de edición del documental El caso Rosell, emitido por la televisión pública catalana el domingo anterior.

Sanchis respondió a las acusaciones de censura que le había hecho el director del documental, Víctor Lavagnini, y sobre las cuales le pidieron explicaciones los diputados de la oposición. Sanchis afirmó: “No he intervenido en ningún momento”. El 5 de mayo Lavagnini le envió una larga carta con copia al Consejo Profesional de TV3 en la cual, entre otros cosas, le decía que “ayer recibiste la versión El caso Rosell (54’) con las modificaciones que pedías”. En aquel correo, el director del documental también le anunciaba que había decidido retirar su firma acogiéndose a la cláusula de conciencia ante los fragmentos que se habían censurado.

Los dos fragmentos que Lavagnini explica que fueron eliminados del documental eran uno en cual se explicaba la relación de la productora audiovisual Mediapro, en manos de Jaume Roures, con el proceso que llevó Rosell a prisión preventiva durante 22 meses y otro con las palabras del expresidente del Barça que se escuchaban al final del documental.

Sanchis dijo a los diputados que él no interfiere en el área deportiva de TV3, que dispone de un director corporativo propio que se entiende directamente con el Consejo de Gobierno de la CCMA. “Cuando hablamos de Deportes solo soy responsable de las emisiones por televisión. Puedo decidir qué se emite y qué no se emite. Pero no puedo ni siquiera opinar, ni entrar, ni trabajar, ni editar ningún contenido de Deportes. Hay trabajos de edición y de responsabilidades de trabajo en los documentales que no me competen directamente a mí”, afirmó Sanchis, palabras que se contradicen abiertamente con las "modificaciones" que, según Lavagnini, pidió.

A la sesión de control de la CCMA, Sanchis amparó su defensa de que no hubo censura en el comunicado en que el Comité Profesional de TV3 defendió que no apreciaba “ningún acto de censura en ninguno de las decisiones de TV3” y que las modificaciones “se han hecho por motivos profesionales y no alteran la tesis del documental”. En cambio, el Comité de Empresa, emitió otro comunicado en el cual afirmaba que “entendemos las razones profesionales del compañero para no firmar y creemos desafortunado, se le quiera decir censura o no, eliminar del programa hechos innegables”. Sanchis quitó autoridad al Comité de Empresa en este debate aduciendo que se tendría que dedicar exclusivamente a cuestiones laborales.

Interpelado por el diputado socialista David Pérez, el director de TV3 replicó que: “No corté aquello. Aquello no lo cortó nadie. Se editó. El criterio es de la gente que hizo la edición y yo, sencillamente, no habría emitido el documental”. Y argumentó que no lo habría hecho porque faltaba la versión de los responsables de Mediapro que, a su entender, era imprescindible según el Libro de Estilo de la CCMA.

Lavagnini en su carta detallaba en Sanchis las razones por las cuales se citaba Mediapro al caso Rosell. Unas citas que finalmente desaparecieron de la versión que vieron los espectadores de TV3 el 17 de mayo. Estos espectadores tampoco escucharon las palabras de Rosell con las cuales Lavagnini quería cerrar el documental y que fueron extraídas del libro Un fuerte abrazo que el expresidente del Barça presentará mañana jueves en una rueda de prensa que ha despertado una gran expectación mediática y política.