La consejera catalana de Salud, Alba Vergés, ha asegurado, después del revés judicial que tumba el confinamiento domiciliario que el gobierno catalán quería aplicar en Lleida y en otros municipios de la comarca del Segrià para frenar los brotes de coronavirus, que "está claro que nosotros no tomamos unas medidas por gusto, sino para proteger a las personas".

En declaraciones en Catalunya Ràdio, Vergés ha subrayado que no entiende que la justicia haya frenado las medidas de confinamiento domiciliario del Segrià, y ha enfatizado que "no se puede parar una cosa tan seria". La titular de Salud del gobierno de la Generalitat se ha escudado en la ley de salud pública para aplicar el confinamiento domiciliario, la cual ha destacado que "es muy clara", y ha añadido que "es un derecho fundamental proteger la salud de la ciudadanía".

Aún así, ha señalado que el ejecutivo encabezado por Quim Torra buscará el "camino jurídico para aplicar el endurecimiento de las medidas de confinamiento", pero ha indicado que no se puede entrar ahora en una fase de recursos jurídicos sino que hay que aplicar las medidas "cuando antes mejor". Sin embargo, ha admitido que hay que dar "seguridad jurídica" a todo el mundo.

Vergés ha indicado que había informado al ministro de Sanidad, Salvador Illa, sobre el endurecimiento del confinamiento en el Segrià, y ha afirmado que el responsable sanitario español compartía las medidas.