Las declaraciones del presidente en funciones, Pedro Sánchez, sobre las negociaciones entre el PSOE y ERC para la investidura han generado malestar en los republicanos, hasta el punto de que se plantean suspender la reunión prevista para el próximo martes entre los dos equipos negociadores.

Los republicanos han interpretado las palabras del socialista como una presión a ERC y como una estrategia para dar "por hecho el acuerdo cuando no lo está". Según el partido independentista, después de las dos reuniones, el acuerdo todavía está lejano.

Desde la cumbre de la OTAN en Londres, el líder del PSOE celebraba que las negociaciones con Esquerra para su investidura avanzan a buen ritmo. Concretamente, decía: "Las conversaciones van bien porque son discretas". No obstante, añadía que el acuerdo con ERC acatará la Constitución y será público.

Los republicanos, que estudian suspender la reunión prevista para el próximo martes, aseguran que la presión pone trabas a un eventual acuerdo porque impide seguir dialogando como consideran que es debido.

Si esta es la actitud de los socialistas, ERC seguirá instalada en el 'no' a Sánchez. Esquerra pide una "actitud responsable a los miembros del PSOE" y advierte que, si persiste por esta línea, "se suspenderán las negociaciones".