Endavant, uno de los sectores de la CUP, ha reunido en un documento el balance del ciclo político pasado en el cual, entre otras conclusiones, reconoce que los intentos de romper o reformar el régimen del 78 han fracasado.

"Ninguno de los proyectos de cambio no ha sido capaz ni de provocar el derrumbe del régimen ni de arrancarle reformas políticas o económicas", sostiene el documento en referencia al 15-M y al movimiento independentista.

Algunas ideas principales que sobrevuelan en el documento aparecen ya en la carta abierta que Anna Gabriel dirigió a la militancia de la CUP la semana pasada, una misiva en la cual defendía la idea de no persistir en la autoengaño: "Hay que volverlo a hacer, para poder hacerlo mejor. Y para hacerlo mejor, hace falta no autoengañarse, hay que mirar la realidad de cara y hay que asumir el peso del futuro".

En esta línea, en el documento de Endavant se lee: "A la hora de construir una nueva estrategia es importante poder rebatir todos los artificios teóricos que justificaban las apuestas políticas fracasadas".

Para este sector de la CUP el 15-M fracasó en España porque no tenía un objetivo claro. En cambio, el independentismo sí que tenía proyecto concreto: la república independiente. Ahora bien, la organización encuentra que la estrategia "basada en una transición de 18 meses y las estructuras de estado, era un castillo de naipes construido en el aire, un artefacto de propaganda destinado a activar y retener electoralmente la creciente base social independentista".