El Obispado de Girona ha informado este lunes de que el sacerdote Tomàs Pons ha sido suspendido por la Congregación para la Doctrina de la Fe, el órgano del Vaticano que vela por la corrección doctrinal en la Iglesia Católica, porque después de investigarlo lo ha considerado culpable de abusar de varios alumnos del colegio Bell-lloc.

El comunicado del obispado detalla que la Congregación para la Doctrina de la Fe ha impuesto a Tomàs "la prohibición total del ejercicio público del ministerio, de administrar el sacramento de la penitencia, de mantener cualquier tipo de contacto con menores, y de visitar las poblaciones donde ha ejercido su ministerio", así como "la obligación de residencia donde determine el obispo diocesano, de llevar una vida de penitencia y oración, y de pedir perdón a las víctimas".

Además de condenar "cualquier tipo de abuso", el Obispado de Girona dice que ha comunicado tanto a las víctimas como al sacerdote suspendido las medidas y la decisión de la autoridad vaticana, y que realizará el seguimiento del cumplimiento de la sentencia. El propio obispado informó del asunto al Vaticano y a la Fiscalía, pero el caso se archivó porque los delitos habían prescrito.

La web ultracatólica Germinans Germinabit revela que el culpable, ahora nonagenario, es un sacerdote agregado al Opus Dei que cometió los abusos en la escuela Bell-lloc, vinculada desde su fundación a la Opus Dei y actualmente un centro concertado.

La misma web destaca el contraste entre la vinculación mediática establecida en otros casos de abuso con el respectivo sector de la Iglesia salpicado -caso de los Maristas-, y la omisión del mismo vínculo con el Opus que tienen tanto Pons como el colegio Bell-lloc, y apunta que el Opus ha conseguido proteger su nombre del escándalo.