El Instituto de Estudios de Autogobierno, que depende del Gobierno catalán, plantea en un informe impulsar una reforma constitucional que incluya una disposición adicional que fije un nuevo estatus para Cataluña. La nueva relación, que tendría que ser aprobada en el Parlamento y votada por los ciudadanos, implicaría desde tener financiación a un poder judicial propio, pasando por el derecho a vetar normas del Estado. El estudio no excluye un referéndum pactado de autodeterminación.

Este estudio es el primero que no plantea la independencia sino el encaje después de siete años de 'procés'. Además, el director del organismo es Ferran Requejo, un profesor considerado cercano a ERC que llegó a sonar como candidato a las generales aunque él lo rechazó.

El Instituto de Estudios de Autogobierno -antes de estudios autonómicos- es un ente nacido el año 1985 que hace análisis teóricos y de derecho comparado para el Gobierno sin ser vinculantes. En marzo, hizo el informe Democracias y referéndums de independencia en el que descartaba aplicar los resultados del 1-O y planteaba soluciones para celebrar el referéndum -aprobando una ley orgánica o modificando el actual sobre las consultas- o una reforma constitucional. Los autores admiten que en algunos puntos se han inspirado en el texto aprobado por el Parlamento vasco para un nuevo concierto político.