Juan Carlos I de Borbón, rey emérito de España, pidió al gestor de fondos Arturo Fasana y al abogado Dante Canonica, durante una reunión en el Palacio de la Zarzuela, que montaran una estructura para esconder dinero procedente del rey de Arabia Saudí, según declaró el propio Canonica ante la justicia suiza, revela este lunes El Español.

El contenido de la declaración de Canonica, que tuvo lugar ante el fiscal de Ginebra Yves Bertossa, indica que el nacimiento de la fundación Lucum, situada en el punto de mira de la justicia helvética, tiene su origen en la residencia oficial del rey de España. En concreto, en un encuentro celebrado allí a finales del 2007 o principios del 2008, según el testigo de este abogado investigado en la causa.

Canonica aseguró que Juan Carlos de Borbón les explicó que el entonces rey de Arabia Saudí, Abdalá, quería entregarle una cantidad importante de dinero que el rey de España dijo que no podía concretar, además de preguntar al gestor y al abogado si existía la posibilidad de crear una estructura para recibir esa donación.

Canonica explicó que respondió que era importando conocer el importe. En su testimonio, siempre según El Español, añadió que estaba "fuera de la discusión" la opción de crear una estructura "opaca". El fiscal Bertossa, sin embargo, no considera que Lucum fuera una estructura transparente.

Asimismo, el abogado explicó al fiscal suizo que Juan Carlos I les facilitó el contacto con el embajador saudí en Washington para que pudieran conocer el importe de la donación, y que de este modo supieron que sería una cifra de "entre 20 y 100 millones". También declaró que, en Basilea y mediante Fasana, comunicaron al embajador saudí en los EE.UU. los detalles del IBAN de la cuenta que habían abierto a Juan Carlos I en el banco Mirabaud.

Canonica, que aseguró que el propio Juan Carlos I firmó la posterior orden de transferencia de fondos a su amiga Corinna Larsen, declaró que el entonces jefe del Estado español no recibió ninguna donación más en aquella cuenta. En cambio, Fasana dijo que aquella cuenta recibió un ingreso de 1,9 millones de dólares procedente del sultán de Bahrein en 2010.