Nuevo episodio en el divorcio entre Junts per Catalunya y el PDECat. Después de que el expresidente de la Generalitat, Artur Mas, rompiera su silencio anunciando que mantenía su militancia en el partido heredero de Convergència y se mostraba "triste, decepcionado y enfadado" por la carencia de unidad soberanista, en alusiones al también expresidente Carles Puigdemont, ahora han tomado la palabra tres de los presos de Lledoners, Jordi Turull, Josep Rull y Joaquim Forn. En un artículo conjunto a la Vanguardia argumentan que marchan a Junts y dejan el PDECat por "coherencia" con su trayectoria política y "dignidad" con el que representa el 1-0.

Contra el "riesgo de separación" que manifestó Mas para defender su negativa a embarcarse en el proyecto de Puigdemont, Turull, Rull y Forn reivindican que JxCat es actualmente la apuesta de la transversalidad política que más suma. Y advierten que la excepcionalidad de la crisis catalana, "obliga a tener unos instrumentos políticos diferentes que en situación de normalidad".

Los tres presos, aunque evitan mencionar a Mas, sí que ponen de manifiesto su decepción con los pasos del equipo de David Bonvehí al enfatizar que habían recibido con "entusiasmo" que "en el último congreso del PDECat se apostara por confluir en una fuerza política como Junts per Catalunya", extremo que no se ha logrado.