El presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés, se han reunido este sábado con los alcaldes y alcaldesas de Tarragona, Pau Ricomà; Girona, Marta Madrenas y Lleida, Miquel Pueyo, a raíz de los disturbios de esta semana. Después de la reunión, han comparecido en la Galería Gótica de la Generalitat. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha declinado la invitación.

Después de la quinta noche de disturbios, la más violenta de todas, en respuesta a la sentencia del proceso, Torra ha reclamado una reunión "urgente" con el presidente del gobierno español en funciones, Pedro Sánchez, para abordar la situación política posterior a la sentencia.

"Hay que fijar hoy mismo día y hora para sentarse a una mesa de negociación sin condiciones. Esta es su responsabilidad. No nos hemos levantado nunca de la mesa. Hoy es más urgente que nunca", ha resaltado el presidente, que también se ha referido a los disturbios de los últimos días. "La violencia no ha sido nunca nuestra bandera en ninguno de los municipios del país. Hagamos un llamamiento conjunto a la responsabilidad en futuras convocatorias. Nos representa la democracia y el ejercicio de los derechos y las libertades", ha indicado.

Buch y Marlaska hacen piña
Paralelamente, el consejero de Interior, Miquel Buch, y el ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, han mantenido hoy un encuentro en el Departamento de Interior después de los disturbios de las últimas noches en la ciudad de Barcelona.

Buch y Marlaska han visitado el centro de mando que está instalado en el mismo departamento, bajo el liderazgo de los Mossos d'Esquadra, pero con presencia también de responsables de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

Apenas llegado de Madrid, y antes de encontrarse con el consejero, Marlaska ha hecho una visita en un centro hospitalario donde hay ingresados cuatro agentes de la policía nacional heridos en estos incidentes violentos. Lo acompañaba la delegada del gobierno español, Teresa Cunillera.