El presidente de Parlament, Roger Torrent, ha apuntado este miércoles al CNI como posible autor del espionaje que sufrió a través de su teléfono móvil entre abril y mayo de 2019, y ha dicho tener constancia de que el Estado español es cliente de software de espionaje Pegasus desde el año 2015.

En declaraciones a RAC1, Torrent ha dicho que piensa emprender acciones judiciales y políticas después de tener constancia que fue atacado con Pegasus, un programa espia desarrollado por la compañía israelí NSO que sólo pueden adquirir gobiernos y fuerzas de seguridad.

Por otro lado, Torrent ha asegurado que la Generalitat no dispone de Pegasus, como insinuó ayer un partido de la oposición en el Parlamento, y que no es cliente de NSO.

El presidente de Parlamento también ha precisado que, en el periodo en qué él fue espiado aprovechando una vulnerabilidad de la aplicación WhatsApp que ya fue corregida, en total fueron espiados con Pegasus 1.400 teléfonos móviles de todo el mundo, de los cuales entre 130 y 140 corresponden "a personalidades políticas que fueron sometidas a espionaje ilegal".

Ha anunciado, en este sentido, que está sopesando qué tipo de acciones judiciales y políticas emprenderá para denunciar el espionaje a qué fue sometido, y que no descarta una querella, aunque también contempla otras posibilidades.

Según Torrent, antes de actuar intentará coordinarse con otras víctimas del espionaje, como son la exdiputada de la CUP Anna Gabriel, el líder de ERC al Ayuntamiento de Barcelona, Ernest Maragall, o el consejero de Políticas Digitales y Administración Pública, Jordi Puigneró.

En el ámbito político, ha anunciado que ERC no sólo pedirá explicaciones al Ministerio del Interior, sino también al de Defensa, puesto que el CNI depende de este último y lo que hará él es mandarle una carta a la ministra Margarita Robles para pedirle que "llegue hasta el final en la investigación" del espionaje.