El calendario interno del PSC obliga a los socialistas catalanes a convocar un nuevo congreso del partido. Tiempo atrás, algunas voces apuntaban al agotamiento de la figura de Miquel Iceta como líder del PSC y como cara visible de la candidatura a la presidencia de la Generalitat. De hecho, el intento fallido de hacerle presidente del Senado se interpretó desde algunos sectores como un movimiento de apoyo de Ferraz y de la Moncloa a los que querían buscar un relevo a Iceta.

Pero ahora se ha abierto un nuevo congreso de los socialistas catalanes y aquí nadie ha chitado. Ni crítica, ni oposición interna, ni alternativa posible, ni siquiera una candidatura florero para hacer ver que la democracia interna en el PSC todavía funciona. Miquel Iceta ha presentado su candidatura a la primera secretaría del partido y será el único que concurra.

Nadie más se ha atrevido a dar el paso y, por lo tanto, tiene la reelección al bolsillo. Voces de los entornos críticos del PSC, respecto a su continuidad, aseguran que en plena negociación por el gobierno de España no se puede poner en cuestión la figura de Miquel Iceta, que ha estado defendiendo los postulados del PSC en Madrid y que aprieta al PSOE cuando se desvía demasiado del relato defendible en Cataluña. Así que han preferido dejar pasar el tren, "y ya lo haremos descarrilar más adelante, si Pedro Sánchez no se lo lleva de ministro antes", en palabras de uno de los dirigentes críticos.