El presidente del gobierno central, Pedro Sánchez, ha anunciado que el próximo 28 de abril se celebrarán elecciones generales. En una comparecencia pública después del Consejo de Ministros, Sánchez ha anunciado que "he comunicado al Rey esta decisión".

En una exposición de unos veinte minutos, el presidente Sánchez ha cargado contra PP y Ciudadanos cuando ha afirmado que la "diferencia entre lo que ha ocurrido hoy y lo que ocurrió hace ocho meses es que antes el PP contó con la lealtad y el apoyo inequívoco del PSOE y de mí persona. Por desgracia hoy no hemos contado con la lealtad al Estado de la oposición conservadora".

En este contexto, Pedro Sánchez ha argumentado que "la disyuntiva es clara: continuar gobernando con unos presupuestos ajenos, o creer que España no tiene un minuto que perder", añadiendo que "entre las dos opciones, no hacer nada o dar la palabra a los españoles, elijo la segunda. España tiene que continuar avanzando".

Pedro Sánchez ha denunciado que la derecha parlamentaria ha bloqueado un buen número de leyes, y ha citado la ley de eutanasia, la derogación de la ley mordaza, la derogación de la reforma laboral, el voto rogado, la igualdad laboral o la lucha contra la brecha salarial, los bebés robados o la sostenibilidad del sistema de pensiones, que según Sánchez se han "bloqueado por el filibusterisme parlamentario de PP y Cs en la Mesa del Congreso", acusando a los partidos de la derecha de que "no han antepuesto el interés general".

Sobre la crisis política en Cataluña, Pedro Sánchez ha asegurado que "la voluntad del Gobierno ha sido siempre la misma: dentro de la Constitución y de la legalidad, estamos dispuestos a hablar. Dentro, de todo, fuera nada".