El empresario Jordi Soler, investigado por el caso 3% de financiación ilegal de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), hizo favores y regalos a altos cargos del gobierno de Artur Mas, responsables de CDC y diputados de este partido político según se desprende de las investigaciones que ha hecho la Guardia Civil examinando los mensajes del iPhone de Soler.

Se da la circunstancia, pero, que entre las personalidades que Soler agasajó se encontraría Rafael Ribó, Síndic de Greuges de Catalunya (Defensor del Pueblo catalán), quien habría viajado con los gastos pagados por el empresario a ver la final de la Champions entre el Barça y la Juventus en 2015 en Berlín.

El País avanza que tres días antes del partido una de las catorce personas que asistió al encuentro escribió a Soler: "Rafael tiene una entrada proveniente de Barceló y me pregunta si hay una plaza para su hija Alba".

La persona que envió el mensaje al empresario del 3% era Ramon Camp, dirigente histórico de Convergencia Democrática desde 1980 y que fue diputado durante casi tres décadas en el Parlament y en el Congreso, y también senador. Posteriormente, Camp fue nombrado vocal del Consejo General del Poder Judicial. El tal "Rafael" al cual alude es Rafael Ribó, Síndic de Greuges de Cataluña desde el año 2004.

Preguntado por el viaje a Berlín de él y su hija, Rafael Ribó optó a través de un portavoz por "no hacer declaraciones" hasta "saber exactamente el contenido de la noticia".