El 4 de mayo de 1996, los 16 diputados que CiU había conseguido a las elecciones generales españolas celebradas dos meses antes votaron a favor de la investidura de José María Aznar como presidente del Gobierno. Sus votos eran imprescindibles para que el presidente del Partido Popular pusiera fin a 14 años de gobiernos socialistas. ¿Cual fue el peaje que pagó Aznar para conseguir estos votos? EL TRIANGLE lo explica a partir de un documento elaborado por el entonces presidente de la Generalitat y de CiU, Jordi Pujol, el 18 de mayo de aquel año, al cual ha tenido acceso. Lo encabeza el texto Conversación con Aznar.

El acuerdo entre los negociadores de CiU y PP para facilitar la investidura de Aznar se cerró de forma definitiva en una cena en el Hotel Majestic, en Barcelona, el 28 de abril, y sus detalles transcendieron con cuentagotas. En el documento que reproducimos en este artículo, Pujol da detalles claros y algunos de ellos desconocidos hasta ahora.

“Quedamos que a partir de la semana que viene Molins hablará con en Rato de los 20.000 millones de pesetas para competencias específicas”, escribió Pujol. Joaquim Molins había sustituido a Miquel Roca como portavoz del grupo de diputados de CiU en el Congreso y había participado activamente en las negociaciones para lograr el Pacto del Majestic. Señala que de estas competencias específicas se habían excluido las lingüísticas “porque podían ser reclamadas por otras comunidades, y que solo quedaron las prisiones y la policía”. Además, también apunta que “tenemos que reclamar el rápido pago de los 9.600 millones de Sanidad y de los de los desplazados”. Entre un concepto y el otro, el Pacto del Majestic reportaría unos 30.000 millones de pesetas. El euro todavía tardaría unos años en implantarse en España.

Es evidente que Pujol tenía prisa paraque los acuerdos con el PP se concretaran y pudiera exhibir las compensaciones obtenidas a cambio de llevar a La Moncloa a un dirigente político que había mostrado su oposición al traspaso de competencias a la Generalitat y que había acusado a Felipe González de hacer concesiones al nacionalismo catalán a cambio de sus votos en el Congreso de los Diputados. Ahora Aznar hacía el mismo que había criticado e, incluso, declaró que hablaba catalán “en la intimidad”.

En esta Conversación con Aznar se desvela que “quedamos que nos pondríamos de acuerdo para los nombramientos de los nuevos gobernadores, futuros subdelegados” y que “le recuerdo que el tema más importante de todos, del todo primordial, es el de la financiación. Recuerdo los puntos principales del acuerdo: ausencia de topes, capacidad normativa en los cuatro tributos cedidos, etc.”. Aznar, según Pujol, pidió que los consejeros de Sanidad y Presidencia, Eduard Rius y Xavier Trias, se reunieran pronto con el nuevo ministro de Sanidad, José Manuel Romay, “para analizar la situación financiera y las necesidades de Sanidad”

El presidente catalán mostró al español su preocupación por las informaciones sobre la voluntad del gobierno del PP de traspasar competencias de las autonomías a los ayuntamientos, y le dijo que CiU se opondría. Aznar “dijo que no hiciéramos caso de estas declaraciones”, según Pujol. En esta ‘conversación’ también se habló de la supresión del servicio militar obligatorio, de “ponerse a trabajar desde la semana que viene en la Ley de reforma de la administración general del Estado”, de la Ley de puertos, presentar la Ley de costas antes de un año, de traspasos en el ámbito de Trabajo y del control del tráfico, y de dejar el debate sobre la reclamación de “impuestos especiales” para más adelante.

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