El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha comparecido en Bruselas, junto con su sucesor al cargo, Quim Torra, y la diputada de JxCat en el Congreso Laura Borràs, entre otras figuras de JxCat, en una rueda de prensa en la que ha abogado por no convocar elecciones después de la sentencia del Tribunal Supremo, contraponiendo esta posibilidad al "fortalecimiento de las instituciones", y apostando por la estabilidad.

Puigdemont se ha mostrado indignado con el hecho de que el presidente del gobierno español en funciones, Pedro Sánchez, no haya contactado con Borràs para hablar de la investidura, y se ha preguntado cómo sabe el PSOE la posición de JxCat sin llamar a la diputada. Borràs, de hecho, ha dicho que si hubieran hablado, "habrían podido modificar o no nuestro punto de vista".

El expresidente y líder de JxCat ha reclamado una interlocución como la que tiene ERC con el PSOE, y ha reivindicado que los diputados de su formación también son representantes democráticos. ERC, por su parte, sigue abierta a investir Sánchez a pesar de considerar "nefasto" el rechazo socialista a un referéndum.

Para Puigdemont, la sentencia del Supremo, eso sí, "marca un fin de ciclo", y ha afirmado que el Estado español les obliga a defenderse. "Habrá persecución de ideas", vaticina. El expresidente ha señalado que "toca coger la iniciativa otra vez".

Puigdemont, por otra parte, ha alimentado la expectativa de su regreso una vez más al afirmar que está “a disposición del Parlamento”, pero que “cuando sea eurodiputado, al no ser cargos compatibles, “tendré que decidir”.

Por su parte, el presidente Torra, ha llamado a la ciudadanía a participar en la Diada, para la que ha dicho que "hemos conseguido cuajar un eslogan potente".

Sobre la actualidad internacional, Puigdemont ha felicitado al movimiento que se manifiesta en Hong Kong contra el gobierno chino por la retirada del proyecto de ley de extradición, detonante de las protestas.