El Consejo por la República, con sede a Waterloo, acepta el diálogo, pero pide un mediador. La entidad que preside el expresidente Carles Puigdemont ha hecho público un documento en que exponen las conclusiones del debate interno que han tenido los últimos meses. Destaca la propuesta para crear una "plataforma de negociación" con el Estado.

Entre las conclusiones, el Consejo por la República asegura que continúa dispuesto al diálogo "a pesar de la represión" y apuesta por una negociación. Eso sí, ahora pone como condición la existencia de un mediador.

No obstante, el Consejo también concluye que las acciones para "materializar el derecho a la autodeterminación" no pueden quedar bloqueadas" por la negativa de la mayoría de fuerzas políticas e instituciones españolas al diálogo". En este sentido, hacen un llamamiento a la sociedad civil y las instituciones a prepararse para "materializar" la independencia.

En el documento de conclusiones, la entidad afirma que "llamará en el pueblo de Cataluña a movilizarse para acompañar la acción de las instituciones catalanas para materializar este mandato". Cita la desobediencia civil y la lucha no violenta como elementos primeros de las movilizaciones.