La directiva del Barça está preocupada por las repercusiones que pueda tener en la dinámica del club la sentencia que dicte el Tribunal Supremo contra los políticos y activistas independentistas que están actualmente en prisión acusados de sedición o rebelión. El 1 de octubre se cumplirán dos años del referéndum que está en el origen de este juicio. Aquel día, la directiva de Josep Maria Bartomeu ya sufrió fuertes tensiones por la decisión de jugar en el Camp Nou a puerta cerrada el partido previsto contra la Unión Deportiva Las Palmas. Dos directivos –Carles Vilarrubí y Jordi Monés- dimitieron disconformes con aquella decisión.

El Barça ha podido sortear en los últimos tiempos con no pocas dificultades a fractura política y social que se vive en Catalunya. Es evidente que los gritos de independencia en el minuto 17 y 14 segundos de cada parte de los partidos han perdido fuerza con el paso de las jornadas pero la directiva teme que el independentismo quiera hacer del Barça un escaparate de su protesta contra una sentencia que se prevé dura.

En estos últimos meses y años, por otro lado, el Barça ha ido perdiendo simpatizantes fuera de Catalunya. Las peñas repartidas por España han notado este alejamiento hacia el club. El ex-jugador azulgrana Lobo Carrasco declaraba hace unos días en una entrevista al periódico El Mundo que la política ha apartado seguidores: "Lo he visto fuera de Barcelona, en congresos de peñas. El himno dice 'Tanto da de donde venimos' pero hay gente que se ha sentido apartada, sobre todo la que vive lejos. Yo no mancharía la pelota con política, que se quede en las urnas".

El independentista convencido y ex-miembro de la Junta del Barça Xavier Sala-y-Martin, con Joan Laporta de presidente, ha replicado a Lobo Carrasco este jueves 15 de agosto con un mensaje en twitter. "Lobo, pues hay presos que han sido apartados de sus familias por culpa de la política durante dos injustos años. Cualquier seguidor decente del Barça tendría que condenarlo en lugar de esconder la cabeza. El Barça es més que un club, lo ha sido siempre y lo debe seguir siendo", escribe.

A los seguidores culers decentes e indecentes les espera un otoño tenso y movido. Venga o no venga Neymar.