El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha comparado a la Unión Europea con Corea del Norte para quejarse de que las instituciones comunitarias no levantan la voz contra las restricciones aplicadas por la Junta Electoral sobre el uso de determinadas expresiones por parte de los medios de comunicación públicos.

"No es Corea del Norte. Es la Unión Europea. Otra vergüenza obsequio del Estado español. Toda mi solidaridad y comprensión a los periodistas que acaban de sufrir una de las peores agresiones a las que se los puede someter: embargarles las palabras", ha publicado a Twitter.

Durante la fase más caliente del proceso, el expresidente catalán escenificó indignación porque no recibió ningún apoyo de las instituciones comunitarias, que siempre han defendido que la causa de los independentistas es una cuestión interna de España y que se tiene que buscar una solución respetando el marco de la Constitución española. Al no recibir la respuesta deseada, en 2017, Puigdemont etiquetó a la UE de "club de países decadentes".

Este año, cuando el Tribunal de Justicia de la Unión Europea le denegó una medida cautelar para poder ocupar provisionalmente el escaño como diputado de la Eurocámara, Puigdemont afirmó que "Europa necesita un refuerzo democrático", que "de este modo, no nos interesa esta Europa" y que "esta no es nuestra Europa" porque, según argumentaba, no tiene sus derechos garantizados como representante electo.