Alfredo Pérez Rubalcaba ha muerto este viernes, a la edad de 67 años, a consecuencia de un infarto cerebral que sufrió el pasado miércoles y que le llevó a ser ingresado en el Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahona en Madrid.

El presidente del gobierno central, Pedro Sánchez, había anulado el viaje que tenía previsto hacer este viernes en Barcelona, para inaugurar el Salón del Automóvil junto al rey Felip VI y para participar en la campaña electoral del PSC, para estar cerca de Rubalcaba y sus familiares una vez se ha sabido que el estado de quien fue vicepresidente del gobierno y secretario general del PSOE había empeorado.

La capilla ardiente de Rubalcaba se instalará este viernes a partir de las ocho y media de la tarde en el Congreso de los Diputados. También el PSOE instalará una mesa de condolencias en la sede del partido socialista en Madrid abierta a todos los ciudadanos que quieran dejar sus mensajes.

Este mediodía, la portavoz del gobierno central, Isabel Celaá, ha tenido un recuerdo para el ex-dirigente socialista, quién cuando dejó la política activa se dedicó a trabajar de profesor de Química Orgánica a la universidad, afirmando que su "lucha para vivir" era "la lucha de todos". Celaá ha dicho que Rubalcaba "siempre tuvo el Estado en su cabeza", para añadir que "es uno de los mejores intérpretes del socialismo español y europeo".