El People's Health Movement Europe (Movimiento Europeo por la Salud de los Ciudadanos) y la European Network Against Commercialization of Health and Social Protection (Red Europea Contra la Comercialización de la Salud y la Protección Social) han hecho un llamamiento para que este martes 7 de abril, en que se conmemora el Día Mundial de la Salud, se convierta en un Día Internacional contra la Comercialización de la Salud.

Esta jornada tendrá lugar en plena lucha contra la pandemia de la Covid-19 y la Marea Blanca de Catalunya, que se ha sumado a la iniciativa, pide a los ciudadanos que cuelguen hoy sábanas blancas en sus balcones con lemas en defensa de la salud pública.

Marea Blanca pide que "colguemos sábanas blancas, en los balcones, en las ventanas, en nuestros corazones en defensa de la sanidad pública, la sanidad de todas para todas. Nuestra esperanza, nuestra meta. Y pedimos adhesiones y participación a los movimientos sociales, movimiento feminista, sindicatos, fuerzas políticas, personas solidarias".

Otra iniciativa que proponen los colectivos que participan en esta iniciativa es que los ciudadanos se hagan fotos con estos mensajes, los suban a las redes sociales y los hagan llegar a los dirigentes políticos. Proponen el uso de los hastags #health4all y #salutpertotes.

Los lemas que identifican la campaña son: "La salud no se vende" y "Difundamos la solidaridad, no el virus". Marea Blanca de Catalunya pide, además, que se dote de "recursos de protección a todos los trabajadores y trabajadoras de la sanidad que se están jugando la salud con materiales inadecuados y medios técnicos insuficientes por la falta de previsión y negligencia de los gobiernos y administraciones protagonistas de las privatizaciones y recortes y, ahora, de la gestión ineficaz de la crisis".

También reclama que no se cierren los centros de atención primaria (CAP) , como pretenden algunas administraciones, que se tome el control de las industrias sanitarias y de los centros sanitarios privados y denuncia la falta de control de las administraciones públicas sobre las empresas que prestan servicios en las residencias de la tercera edad y que "mercantilitzar y privatizar las labores de cuidado a la dependencia ha supuesto abrir la puerta a la muerte por la Covid-19".