El apoyo de Catalunya En Comú-Podem en el Parlamento a la moción de la CUP que declaraba "antidemocrática" la Constitución de 1978 ha vuelto a crear malestar en los sectores más moderados de los comunes.

Algunas voces han expresado este miércoles su disconformidad con la posición del grupo parlamentario y han defendido que, a pesar de sus defectos, la Carta Magna fue clave para la conquista de derechos y libertades.

Uno de los más críticos ha sido el exdiputado de ICV y de los comunes Joan Coscubiela, que ha acusado el grupo parlamentario de "subalternidad total" para avalar el texto de la CUP en compañía de JxCat y ERC.

"Declarar antidemocrática y antisocial la Constitución española es ignorar que ha sido un factor clave en el desarrollo de derechos y libertades. Las razones de la resolución sitúan como antidemocráticos todos los estados europeos", ha argumentado el exdirigente de Iniciativa en Twitter.

El diputado de En Comú-Podem en el Congreso Raimundo Viejo se ha sumado a las críticas asegurando que "es falso y una barbaridad" decir que la Constitución es antidemocrática. "Que fuera una democracia insuficiente y a superar, no niega que reúna los elementos básicos de un régimen político democrático. No discernir esto deja en evidencia una preocupante carència intelectual, se ha quejado a Twitter.