Los Verdes se resisten a dejar entrar en su grupo a los eurodiputados de Junts per Cataluna, Carles Puigdemont y Toni Comín. La reunión entre los colíders del grupo Verdes/ALE de la Eurocámara, Ska Keller y Philippe Lamberts, con la eurodiputada de ERC, Diana Riba, y el eurodiputado cors, François Alfonsi, para abordar la petición de Puigdemont y Comín ha acabado sin ningún acuerdo y las partes se han emplazado a continuar las conversaciones en los próximos días.

Ante la posibilidad que no se llegue a ningún consenso, Riba no ha descartado forzar una votación entre los 74 miembros del grupo para decidir si se acepta la incorporación de los eurodiputados de Junts per Catalunya o no.

Los Verdes se muestran reticentes a incorporar Puigdemont y Comín por su proximidad con los flamencos de la N-VA. Las reticencias, pero, también vienen por parte de los verdes alemanes, a los cuales pertenece Keller.

De momento, Puigdemont y Comín están encuadrados como diputados no inscritos, lo que los deja sin apoyo de ningún grupo parlamentario. No es una situación excepcional, en el actual parlamento hay 52 diputados no inscritos de un total de 751, pero les resta margen de maniobra al quedar fuera de la mecánica de los grupos. Es por eso que solicitaron el ingreso a través del subgrupo ALE (Alianza Libre Europea), donde está encuadrada Esquerra Republicana y otros partidos nacionalistas europeos, como el escocés.

El 7 de enero nombraron a Oriol Junqueras como su presidente y como tal vicepresidente del grupo Verdes-ALE, aunque el dirigente de ERC ya no es eurodiputado, según decisión de la presidencia del Parlamento Europeo. Una decisión que Junqueras ha recurrido al Tribunal de Justicia de la Unión Europea.