Los grupos de JxCat y ERC en el Parlamento han votado diferente en un punto de una moción de la CUP que instaba al Gobierno a recuperar la gestión directa de los servicios públicos, sobre todo los relacionados con la educación, la sanidad, los servicios sociales y los suministros básicos así como los necesarios para el desarrollo de la vida.

A pesar de ser un punto transaccionado entre JxCat y ERC, finalmente los republicanos, CatECP, la CUP y un diputado de JxCat han votado a favor, mientras que gran parte del grupo de JxCat, Cs, el PSC, el PP y los dos diputados de Demócratas adscritos a ERC se han opuesto, y el consejero de Interior, Miquel Buch, y cuatro diputados más de JxCat se han abstenido.

Fuentes republicanas han manifestado su sorpresa por el hecho que la mayoría de diputados de JxCat hayan rechazado este punto a pesar de ser un texto pactado con ellos.

De la moción de la CUP también han rechazado instar al Gobierno a retirar el proyecto de ley de contratos de servicios a las personas -conocida como 'Ley Aragonés'- hasta la aprobación, en sede parlamentaria, de una iniciativa legislativa que regule de forma integral los servicios a las personas, blinde la no externalización de los servicios públicos, relegue las figuras no contractuales en casos tasados y excepcionales, y establezca la contratación pública como una fórmula residual de gestión de servicios.

El único punto que ha salido adelante es el punto en que el Parlamento se compromete a impulsar una comisión de estudio sobre el fortalecimiento del sector público que analice la situación de los servicios públicos en Cataluña así como las consecuencias económicas de las externalitzacions y privatizaciones, entre otras cuestiones.