La Guardia Urbana está a punto de enfrentarse a un nuevo caso Sota. La madrugada del jueves una patrulla, alertada por los vecinos, tuvo que abatir, a tiros, a una perra de raza potencialmente peligrosa en los Jardins Mossèn Cinto Verdaguer, en el barrio del Poble Sec. La perra formaba parte de una manada con cinco canes más, que atacaron a un grupo de personas de madrugada en las calles del barrio. Estos ciudadanos alertaron la Guardia Urbana que, cuando llegó al lugar de los hechos, se encontró con que un grupo de perros, de tamaño grande, sin atar y sin bozal, habían atacado a un grupo de personas, provocando heridas con sangre a dos de los ciudadanos.

Uno de los agentes intentó reducir a tres de los animales, que lo rodearon, haciendo uso de la porra pero viendo que la agresividad de los perros iban en aumento, intentó la defensa personal disuasiva, sin éxito. Después de ser atacado por la perra disparó, abatiéndola. El agente, que se encuentra de baja, fue atendido de un grave mordisco en la pierna. El cuerpo del animal ya ha pasado a disposición judicial como parte de la investigación abierta sobre los hechos

La patrulla de la Guardia Urbana identificó el amo de los seis perros, que iban desatados y sin bozal, y está denunciado por un presunto delito de atentado contra los agentes de la autoridad y también por otro de lesiones por imprudencia grave a los dos ciudadanos. También lo acusan de haber infringido la ordenanza de tenencia de animales, al llevar los perros sin sujección. El resto de animales de la manada han sido trasladados por la asociación Help Guau a un centro de acogida. Vecinos de Poble Sec han reconocido que el hombre imputado acostumbra a pasear sus animales sin atar, a pesar de tener la obligatoriedad de hacerlo, pero que nunca había pasado nada.

Durante todo el jueves esta patrulla de la GUB se han convertido en la comidilla involuntaria en los pipicans de Poble Sec. Algunos de los vecinos nos han comentado que "muchos de estos perros están en manos de personas sin mucho conocimiento, y se convierten en una arma. No es la primera vez que los vecinos nos enfrentamos a agresiones de este tipo de perros".

Los hechos de la trifulca entre los perros y la Guardia Urbana han corrido como la pólvora por el Twitter, y entidades animalistas como SOS Animales Maresme ya han empezado a hacer un llamamiento a la movilización ciudadana por qué consideran que la GUB se ha extralimitado en sus funciones como ya la acusaron durante el caso Sota. Los animalistas reclaman un protocolo de actuación digno en estos casos