Núria Gispert, exdirectora de Càritas Diocesana de Barcelona entre los años 1998 y 2004 y presidenta de Càritas Española entre 2002 y 2004, ha lamentado las críticas que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el expresidente Carles Puigdemont han dedicado en los últimos días al cardenal y arzobispo de Barcelona, Joan Josep Omella. Ambos políticos acusaron a Omella de no comportarse como un "hombre de iglesia" y de no haber salido en defensa de los presos independentistas "durante estos años". Lo hicieron después de que el obispo presidiera una misa en el templo de la Sagrada Familia en memoria de las víctimas de la covid-19 que el gobierno catalán intentó que no se celebrara aduciendo medidas de seguridad sanitaria.

El diario El Periódico publica este jueves 30 de julio una carta de la ex-responsable de la asociación humanitaria cristiana en la que considera que Puigdemont y Torra hacen "un retrato falso" del cardenal y denotan "falta de conocimiento de su trayectoria vital y eclesiástica".

"Tuve la suerte de conocerlo hace muchos años en las responsabilidades que ocupé a Càritas, y la realidad es que ha defendido toda su vida, y especialmente hoy en día con la crisis social y económica derivada del coronavirus, la Constitución y los derechos humanos. Omella, ya desde muy joven, hizo una opción firme en la defensa de los más débiles y de los hogares más desfavorecidos. Además, la concordia, el diálogo, el acuerdo, o la búqueda del bienestar de la sociedad han sido valores que han guiado y guían su acción", escribe Gispert en la carta, que acaba diciendo: "hay que remarcar que Omella no sólo ha ejercido de arzobispo de Barcelona, sino que ha actuado y actúa como una persona integradora que no distingue en función de las creencias y convicciones religiosas".