El día siguiente del crispado pleno de constitución del nuevo ayuntamiento de Barcelona, todavía colea la 'cobra' del candidato Manuel Valls al presidente de la Generalitat, Quim Torra.

Valls protagonizó una de las anécdotas de la jornada cuando no quiso saludar al presidente de la Generalitat durante la recepción que hizo al otro lado de la plaza Sant Jaume para dar la bienvenida a los 40 regidores –Quim Forn no pudo asistir porque no tenía autorización del Supremo–. Después de saludar Ada Colau, Torra se dispuso a saludar todos los ediles y Valls le ha negado la mano.

El candidato de Barcelona por el Cambio-Cs, que votó a favor de Colau al pleno de investidura, no le quiso dar la mano al presidente, también le dijo algo y lo señaló con el dedo. Un rato más tarde el mismo Valls dijo en Twitter que no había saludado Torra porque el presidente de la Generalitat lo tildó de "casta" durante un discurso en el Parlamento, unas palabras que molestaron mucho al concejal.