La alcaldesa de Santa Coloma de Farners (Girona), Susagna Riera, ha denunciado las presiones que ejerció el presidente catalán, Quim Torra, para evitar que en su municipio natal hubiera un acuerdo entre JxCat y el PSC. Susagna Riera, militante del PDECat que se presentaba bajo las siglas de JxCat, ha asegurado que su formación y el mismo expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, estaban al caso del pacto que había llegado con los socialistas y que le habían dado luz verde para llevarlo a cabo.

Susagna Riera ha explicado, en declaraciones a la Cadena SER, que Torra telefoneó a los dos regidores del Grupo Independiente de la Selva, a los regidores de ERC y finalmente a ella misma para obligarles a pactar y evitar lo qué Torra consideraba un pacto que "no se podía tolerar" con los socialistas.

La alcaldesa ha asegurado que después de la llamada de Torra, los dos regidores independientes se desentendieron del pacto inicial con los socialistas argumentando que "al presidente (Torra) se le tiene que hacer caso". La representante de JxCat también ha reconocido que Torra le exigió que "tenían que pactar" con las fuerzas independentistas. En este punto, Riera ha denunciado la actuación que tuvieron la hermana y la cuñada de Torra en el desarrollo del pleno municipal.

Riera ha afirmado que "a la hermana la vi, a la cuñada la vi y la oí porque gritó bastante" cuando el portavoz de ERC preguntó a la alcaldesa si no haría caso al presidente Torra y ella respondió que "no, primero haré caso a mí misma y a un pacto que yo firmé ayer". En aquel punto del pleno, Riera explica que tanto la hermana como la cuñada de Torra "se sintieron ofendidas y fueron a descolgar el cuadro (de Torra) porque dijeron que no era digno de oir el que se estaba diciendo".

La nueva alcaldesa de Santa Coloma de Farners ha lamentado que "a los compañeros socialistas, por más que sean socialistas, se les faltó al respeto de una manera que era muy vergonzosa. Y que en aquel momento yo todavía no tenía la alcaldía, no tenía ninguna autoridad, pero quienes habían allá alguien tendría que haber parado aquello", añadiendo que "la presidenta de Mesa animaba a los gritones".