La renovación del mensaje que Jordi Pujol propuso a sus consejeros el verano de 1994 pasaba para potenciar los sentimientos de pertenencia e integración. El documento que aquí publicamos forma parte de la serie de los Papeles secretos, un archivo documental de un exalto cargo de la Generalitat pujolista al cual ha tenido acceso EL TRIANGLE, que lo está exhumando desde hace algunas semanas.

Jordi Pujol afirmaba que "hay que trabajar mucho en la adhesión del ciudadano en el sentido de transmitir que vale la pena ser catalán", tal como se señalaba en e documento, y se recogía que "se reconoce muy unánimemente que tanto a través de un progreso institucional como por una adhesión lingüística se incrementa el sentimiento de pertenencia".

Pujol consideraba que se había promocionado socialmente a los profesionales de habla española. "Ahora conviene que pertenezcan", afirmaba. Para facilitar esta pertenencia defendía la celebración de aniversarios como la creación de un barrio a Santa Coloma, o "trabajar en las fiestas mayores (aumento de la rumba catalana, bastoners, castellers...)".

El expresidente de la Generalitat se planteaban dudas. "La integración tiene el peligro de realizarse en un margen demasiado ancho", se lee en el documento, que se pregunta: "¿A dónde nos lleva el multiculturalismo?".

Es evidente que este concepto no gustaba al entonces presidente catalán: "No favorece el sentimiento de más pertenencia ni de más identidad". Para que "nuestra sociedad avance de forma más integrada" se confiaba en el desarrollo del cuerpo de los Mossos y en el departamento de Bienestar Social, al cual le correspondería "introducir política integradora en zonas de difícil acceso". Cerraba la reflexión con una curiosa frase: "Esto no tiene que servir para llegar a ser el tío dineros".