La auditoría interna de los Mossos d'Esquadra sobre las actuaciones en los disturbios de los días posteriores a la sentencia del juicio del proceso ha concluido con 50 agentes del cuerpo investigados por posible mala praxis en 34 actuaciones.

El consejero de Interior, Miquel Buch, y el director de los Mossos d'Esquadra, Pere Ferrer, han anunciado los resultados de la auditoría anunciada hace ocho meses, la más grande que se ha hecho nunca a la historia del cuerpo. Los dos han advertido que, en las protestas en contra de la sentencia, hubo "brotes violentos" ante los cuals la estructura de orden público de la policía catalana llegó a un "punto crítico".

De las 34 actuaciones de los Mossos d'Esquadra que son objeto de investigación en la auditoría, la mitad ya están judicializadas, todas ellas a instancia de denuncias de entidades. Las 17 restantes siguen un proceso interno por parte de los Mossos con el objetivo de depurar responsabilidades administrativas si se confirma que hubo mala praxis policial.

Según ha explicado el director de los Mossos, los equipos responsables de la auditoría han dedicado más de mil horas a visionar material audiovisual relacionado con los episodios. Además, se han entrevistado con más de un centenar de agentes, mandos y ciudadanos.