La mesa de diálogo inaugurada este miércoles en la Moncloa se reunirá una vez al mes en citas alternativas en Madrid y Barcelona, en las sedes respectivas de Gobierno. No obstante la composición de las delegaciones variará porque se habilitarán grupos de trabajo y los presidentes y vicepresidentes sólo se incorporarán para ratificar acuerdos políticos.

Según el comunicado conjunto, esta primera reunión ha servido para "establecer las bases del diálogo, abordando algunos aspectos metodológicos, y para constatar la naturaleza política del conflicto y que este requiere una solución política".

El comunicado conjunto de las delegaciones también señala que cualquier acuerdo que se adopte en el seno de la mesa se formulará en el marco de la "seguridad jurídica".

Después de la reunión, el presidente Quim Torra ha lamentado que "continuamos sin tener una respuesta a aquello que hemos expuesto sobre el derecho a la autodeterminación y la amnistía". Torra ha comparecido desde la Moncloa, después de una reunión de prácticamente tres horas en la Sala Tàpies, donde el presidente español recibe las visitas institucionales.

Normalmente, los presidentes autonómicos que visitan la Moncloa comparecen en una sala más pequeña, la sala 'briefing', pero Torra lo ha hecho desde la sala de prensa, donde ha destacado que las dos partes han mantenido un debate "honesto y sincero".