La campaña de autoinculpaciones de Òmnium Cultural ha sido un fracaso. Aunque la entidad decía que se tenía que llegar a los dos millones, sólo un millar de personas se han acercado a los juzgados para presentar el documento preparado por la propia entidad, que reconoce que es sólo una herramienta política y que el hecho de autoinculparse no tendría que provocar actuaciones judiciales.

El pasado 28 de octubre, hace más de una semana, se inició el proceso de las autoinculpaciones en los juzgados catalanes. El portavoz de Òmnium, Marcel Mauri, junto a una decena de personas, se acercó a los juzgados de Barcelona para presentar el escrito. La campaña contó con el apoyo de los partidos independentistas, con el presidente de la Generalitat, Quim Torra, al frente. Para Mauri, esta acción publicitaria tenía que ser la "más masiva", e instó a que se extendiera a los más de dos millones de votantes independentistas.

Según Òmnium, el objetivo de la campaña era "dejar bien claro que el ejercicio de derechos fundamentales no tendría que ser ningún delito en una democracia". El escrito, que insta a los dos millones de independentistas a ir a los juzgados, añade que la condena por el 1-O es debido a ejercer "derechos como la libertad de expresión, manifestarse o votar".

Pese a esto, en la propia web de Òmnium, donde se puede descargar el documento pdf para autoinculparse, se señala que esta campaña "se plantea como una herramienta política", por lo que no tiene que conllevar acciones judiciales para las personas que lo efectúen. "El escrito de autoría no se acompaña de la presentación de ningún tipo de prueba, hecho que dificulta enormemente la apertura de acciones judiciales", se concreta.

Entre los políticos que se han inculpado està Quim Torra, que fue a los juzgados de Barcelona acompañado por Laura Borràs, Eduard Pujol, Damià Calvet, Francesc de Dalmases, Josep Maria Forné y Míriam Nogueras, todos ellos destacados puigdemontistas. En cambio, las figuras de ERC no se han adherido a esta acción, a diferencia de miembros de la CUP y de Junts per Catalunya.

Según datos del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, en los juzgados de Barcelona, los que trabajan para más población, se presentaron unos 500 escritos, mientras que en Girona se mobilizaron un centenar de personas, la misma cifra que en Lleida, y en Tarragona no habrían llegado a las 200. A Valls fueron unas 40 personas y que a Sabadell, una cincuentena, tantos como en Berga.