El diputado electo de ERC Gabriel Rufián ha desvinculado este jueves el veto de los partidos independentistas a la elección de Miquel Iceta como senador de las negociaciones con el PSOE para la investidura de Pere Sánchez y ha dicho que los republicanos tienen "la mano extendida".

En declaraciones a los periodistas en el Congreso de los Diputados después de entregar su credencial como diputado electo, Gabriel Rufián ha pedido "diálogo, negociación y reconocimiento mutuo", y ha admitido contactos con el PSOE.

Las negociaciones no se limitan sólo a la investidura de Sánchez, también alcanzan Mesa del Congreso de los diputados.

En estas declaraciones, el dirigente de ERC en la cámara baja ha admitido que el veto a la designación como senador de Iceta "complica las conversaciones con el PSOE en el Congreso", pero ha evidenciado que él y su grupo en Madrid no tuvieron más remedio que asumir una decisión que ha atribuido "sobre todo al grupo parlamentario del Parlamento", a pesar de que también ha querido resaltar que era "colegiada".

La incomodidad con el veto de Iceta en la formación republicana en el Congreso se evidencia en la voluntad de Rufián que este asunto no pase de ser "un chubasco que tiene que pasar deprisa". Los diputados de ERC en Madrid creen que este episodio en ningún caso puede acabar suponiendo un freno a la investidura de Sánchez que pudiera desembocar en una "posible repetición electoral", porque esto aumentaría el riesgo que "el fascismo vuelva al poder", ha alertado.