A Esquerra tienen claro que su líder, Oriol Junqueras, recibirá una dura condena en el juicio sobre el proceso, y este hecho está abriendo, según fuentes del partido, una pugna interna entre varios miembros del equipo dirigente de la formación para relevar Junqueras.

Sea cómo quiera, todos aceptan que el actual líder, aunque tenga que cumplir una condena importante, seguirá ejerciendo una influencia considerable sobre el partido, pero también está claro que no es lo mismo dirigir una formación política desde la prisión que desde la calle. Por lo tanto, las expectativas y la pugna sobre su sucesión están abiertas.

Las mismas fuentes dicen que uno de los candidatos mejor situados es el vicepresidente del Gobierno y consejero de Economía, Pere Aragonés. El otro aspirante, con menos posibilidades, sería el presidente del Parlamento, Roger Torrent, que cuenta con el apoyo de Marta Rovira, formalmente secretaria general del partido, aunque reside en la ciudad suiza de Ginebra, a la cual huyó para esquivar la acción de la justicia española.

Una tercera vía, para evitar una batalla fratricida e, incluso, ahuyentar toda lectura en clave sucesoria de Junqueras, es Joan Tardà, el exlíder de los republicanos en el Congreso de Madrid. También su sucesor, el ahora portavoz de ERC  lena Cámara baja española, Gabriel Rufián, ha sido apuntado en alguna de las encuestas que circulan.

Fuentes republicanas apuntaban ayer a El Periódico que Junqueras ya habría elegido su candidato y este no sería otro que el vicepresidente del Gobierno y consejero de Economía, Pere Aragonés.