Los Mossos d'Esquadra hicieron un informe confidencial en el cual recogieron toda la información y las gestiones que se hicieron sobre el imán de Ripoll antes del atentado del 17-A, y en el cual se evidencia que la policía catalana no detectó la peligrosidad del jefe de la célula terrorista, Abdelbaki es Satty, según ha avanzado Vozpópuli.

En el informe se recogen hasta 13 correos electrónicos y una llamada telefónica que se intercambiaron un sargento de los Mossos d'Esquadra y un inspector de la policía local de la ciudad belga de Vilvordee.

La documentación explica como la relación entre los dos policías empezó en 2016 y que el último contacto es la llamada que cuatro días después del atentado hicieron de los Mossos a la policía belga, en la cual se desprende que hasta dos días después del 17-A no se sabía que Es Satty estuviera implicado en los ataques y que mientras estuvo como imán en Bélgica no causó ningún problema.

Esta información aparece el mismo día en que Público da a conocer la tercera entrega con más información de la relación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y Es Satty, según la cual los servicios secretos españoles lo captaron en 2014 a cambio de no ser deportado y que lo ayudó para ejercer de imán en Ripoll.

El digital afirma que tiene fuentes de la inteligencia española que aseguran que los agentes del CNI hablaron con Es Satty en 2014 poco antes de ser puesto en libertad después de haber sido detenido por tráfico de drogas y que cerraron un acuerdo para que trabajara como confidente de los servicios secretos españoles un vez saliera de prisión.