Ernest Maragall abre la puerta a pasarse cuatro años en la oposición. Una vez que Ada Colau se ha mostrado dispuesta a aceptar los votos de Manuel Valls para la investidura, el candidato republicano asegura: "Sí, me veo de alcalde de Barcelona", pero admite que el sábado 15 podría perder la votación.

Ha reprochado a la candidata de Barcelona en Común, Ada Colau, que no haya respondido a la propuesta de hablar sobre un gobierno bilateral que le reiteró el pasado viernes y ha considerado "evidente" que la hasta ahora alcaldesa negocia con el PSC.

En declaraciones a RAC1, Maragall confió en que "se imponga la razón, la legitimidad y la coherencia progresista y republicana" pero reconoció que todo lo que saben hasta ahora es a través de los medios.

El republicano ha dicho que tiene "clarísimo" que él debe ser el próximo alcalde de la ciudad y está dispuesto a dar un "rol importante" a Colau. Ha insistido en que si Colau acepta el voto de Valls para la investidura, ésta "dependerá" durante toda la legislatura.

También en una entrevista en el Ara, Maragall asegura que el voto de Valls "será una hipoteca permanente" para Colau. "Lo que pasa es que no nos explican la letra pequeña. No sabemos ni el tipo de interés, ni los plazos, ni en qué consiste la dependencia que se está construyendo", ha aseverado. "¿Cómo puede ser que Valls decida quién debe ser el alcalde de Barcelona?"; se preguntó.