Los presupuestos del gobierno de la Generalitat y del Ayuntamiento de Barcelona han sido el punto de encuentro de formaciones políticas enfrentadas por el proceso soberanista.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y su socio de gobierno, el socialista Jaume Collboni, han alcanzado un acuerdo con sus rivales políticos de ERC y JxCat, las principales fuerzas independentistas, que protagonizaron las reacciones más adversas contra la formación del nuevo gobierno, que gracias al apoyo de Manuel Valls impidió que Ernest Maragall, el candidato más votado, accediera a la alcaldía.

Después de obtener el apoyo de ERC la semana pasada, Colau podrá aprobar cómodamente y por primera vez los presupuestos por la vía ordinaria después de incluir también a JxCat en un acuerdo a cuatro por las cuentas del consistorio barcelonés.

Presentado como un "acuerdo político" este lunes, Colau lo ha etiquetado de "histórico" y lo ha descrito como una continuación de las "líneas estratégicas del mandato anterior", mientras que Maragall ha negado que sea "un cambio de cromos" arguyendo que hace cuatro meses que trabajan en él.

El pacto a cuatro coincide con la presentación del acuerdo sobre los Presupuestos de la Generalitat para 2020, que también tiene como firmantes a los comunes y las formaciones del gobierno catalán, ERC y JxCat, que podrán imponerse por mayoría en el Parlamento de Cataluña.

Los comunes han pactado un incremento del gasto de 3.070 millones de euros. El gasto sanitario subirá en 908 millones de euros y se dedicarán 818 millones más al ámbito educativo.